martes, agosto 29, 2006

respiras todavía

hoy no debes responder a nadie, que ni una sola verdad escape de tus labios. que el sol se funda con ellos para que termines de quemarte; todavía hay quienes creen que así es el alma, de quienes, terribles, todo lo condenan.

¿qué es exactamente lo que circula dentro de nuestros recuerdos?

iremos juntos, como siempre, a destrozarnos distancias, de la mano. querrás que diga dos o tres palabras, sin haber nunca probado la miseria.

acércate dale una mordida y recuerda, que lo que se ha quedado vacío y sin quererlo, han sido aquellos rostros que cubrimos.

deseo y nunca miro redundante. considero a todo aquel que vuelve un verdadero.

pero siempre que la vida te importuna, vienes, exclamas y te alejas.

sangro. por adentro la piel no es igual de duradera, se pudre.

vuelo, porque volando las lágrimas se secan, porque volando no hay nadie que las vea, y si llegan a caer, se hará tan pronto una delicia, que bien podrían, en poco tiempo, convertirse en aquello que callamos, que dormimos y que nadie desea comer por envidia. de esa envidia roja, de la buena.

respiramos, pero casi nada.

creo que cada que amanece, cuando miro hacia los lados, si te encuentro, te escupo primero con la vista y luego te vomito con los ojos.

muerdes, eres aquello que hace huir del mundo a las estrellas, careces, vuelves y arremetes en mis piernas.

como si hallarte hubiese sido bueno, y como si alguna vez lo bueno se ausentara de la vida, creí, y ya ahora que no vivo, al fin sé que pude darme cuenta.

cuando no puedo dormir pienso en tu sombra, en tus caderas proyectándose en el suelo. el ir y venir del recuerdo, el hastío y el odio conjugados se convierten en arrullo, y al fin cierro los ojos con tal fuerza, que si alguna vez te atrevesaras, te mato de inmediato y sin remedio, con mis párpados tatuados de venganza.

lunes, agosto 28, 2006

sexo

creo que acabo de crear un monstruo...

esto se va a vender como pan caliente.

sábado, agosto 26, 2006

pequeña cabaña campestre

esta mañana, al despertar, sentí el lamento del bosque cruzar mi ventana y gemía lentamente. creo que es hora de separarnos mujer. pero el viento no cedía, frente al árbol que lo secó. las noches vagabundas desapareciendo gradualmente y yo con los ojos cerrados, queriendo ver el reloj, con los párpados morados sin saber qué hora era. la vida presumida atacando los tendones de mi espíritu como un ácido haría con mi cuerpo. creer en esta voz, de madrugada tranquilamente fuerte, que sabe bien lo que es la falta intermitente de amor en las alturas de tu cuerpo. mujer se te calienta la frente y la coronilla, se te caen los besos a la alcantarilla, y tus manos, que ya no tocan nadie, que ya no sienten nada, que son medio metro más abajo que cualquier entierro y que son las doce. desde acá, yo alcanzaba a besarte los labios, se encendían desde cualquier distancia, y morderlos lentamente era para bien, siempre; hoy en cambio, no he podido verlos ni siquiera cuando compartíamos la sombra de un árbol. las espinas que van creciendo desde dentro de ti, pudieran ser un pequeño calabozo de sal o de vaselina. te abrazo, esperando que el tiempo que dure el abrazo, sea mas largo que el dolor penetrando nuestas llagas y secando todo el sentir por dentro, eres un bosque viejo y muerto, pero no lo tomes a mal; sólo te estoy describiendo lo que veo no es normal. mujer la vaselina, te estas quedando transparente como una bolsa llena de grasa, te puedo tocar, ya no es tiempo fuerte diferente que se queda, sino un cántico desafinado que las ardillas pueden oler, que a las ratas les provoca sed, pero que no se atreven a probar, por estar tan alto.

hoy, que vienes buscarme con un cuchillo, te repito, no vale la pena, mi sangre te la llevaste hace tanto tiempo, que no podrás matarme, mi piel son mis huesos, mi alma es una roca que no puede caer puesto que se arrastra trás de mí disfrazada de sombra. y tú que eras mía y que me abandonaste, dejaste abierta la carne al salir y no hay dónde clavar el cuchillo, lo que soy no importa, lo que eres; cuenta hoy, día insuficiente y amarillo de sol que lastima la mirada: lo único que queda. dejémonos mujer; no vale la pena matarnos, perderíamos el tiempo tratando de arreglarlo, por qué no te matas tú, y me dejas vivir hasta que me atropelle de nuevo un amor perfecto, que me seque más y que me deje ciego.

viernes, agosto 25, 2006

carnes frías

creí que tal vez ahora. siempre que me levanto de mis propias manos. cuál fue.

no hay receta, todos vamos a estar ahí tarde o temprano y no debemos temer.

maría está roncando. no nos conviene seguir. llamas a los ocho hermanos.

nada se despierta con nuestro juego.

aceleré todo lo acelerable. me alteré por necedad y terminé llorando.

qué es eso que te atañe que no podemos ubicar.

deseos que flotan por ningún lado.

no puedo distraerme aunque de pronto es necesario dejar de mirarte, luego exploto y por fin hemos dado en el clavo, nada pasa sin dejarnos atónitos, es aquí todo lo bello que me diste sin haberme recordado.

si esto ya lo viví no es perdición, solamente creencias.

sí, creo que sí

martes, agosto 22, 2006

ella manda...

no sé cómo reclamarte que te dejé ir, que ya no te siento. no tienes ni tendrás una idea de lo mucho que te odio. que me haces falta. por haber llegado así, aviso aparte, e imponerte al tratarme de manera tan audaz. hoy, como casi nunca, siento que te amé demasiado. mira, que cada vez que te recuerdo quiero pensar en otra cosa, y, aun así, me lleno de pronto de sonrisas que, sin saber cómo ni cuándo, han caducado desgraciadamente. me arrepiento por no ser importante. me voy de frente contra el río, me sé incapaz de cualquier cosa mientras lloro. pero no es igual. no entiendo qué ni entiendo cómo; me detengo a punto de estrellarme y es justo el momento para verte y saludarte y mencionar cuánto lo siento y estás loca y que te salgas de mi vida. toqué tu voz y lloré, porque no sé tu nombre, y no me importa.

¿será necesario creer en ti para saber que existes? escucho tu voz, no hay nada más aunque lo busque. pero tienes estudiada esa sonrisa. mi vida entera se me va perdiendo entre tus notas tus labios.
y todo el mundo sabe que vendrás a diario, o quizá cuando te dé la gana. antes todo era tan fácil, no conocía el sonido de tu boca. y creo que no quiero verte nunca, te amaría de sobra, demasiado así que sería incómodo en el mundo donde llegas a veces a sentirte tan a gusto. ¿sabes? no sé cómo evitarte ya en mi vida, y no entiendo de ti y de mí unidos en una sola historia, no es posible. pero también sé que podemos aprender a vivir el uno sin el otro. me guía una tristeza a todas partes; y me sigues y te vas desesperando.

te odio tanto; porque te clavaste desde afuera en un astuto ir y venir y llegar así sudando, sin notarlo, llegaste a nuestras vidas a romper con ese algo; porque quizá mañana tú, tan elegante y yo con una rosa clavada espina a espina, mano sangrando; nos veamos sin querer en el agua tan poderosa, tan noble y yo; que puedo adivinar, sin equivocarme, la forma de tus pies, siempre y cuando no me hayas mentido, me enamoraré de tus pasos y correré hasta ti. en estéreo me sirve creer que hay otra mujer-tú que vive fuera de tu cuerpo y que puede estar aquí conmigo. si pudiese simplemente abrazar esa voz... y en una sombra donde nadie tenga acceso para verme o tocarme, en un destello del hambre, aprenderé a hacer de tus besos metáforas para poder hablar de ti de día y de noche, para que el mundo no sospeche nada.

sé, que a cada paso que doy hacia ese vestido largo que lo mismo golpea tu cuerpo que al viento, hacia tu cabello al ritmo de las olas de abajo, tus pies inmóviles; me voy perdiendo más en la locura que has creado. mujer casa del árbol, me confundo con todas tus restricciones, me dejo llevar todo lentamente hasta tus labios, y no sabes besarme, o no te dejas.

lunes, agosto 21, 2006

buena noche


estuve esperando el camión por varias horas, la luna y la noche se me escaparon varias veces y traté de ser prudente, pero no lo logré, así es que me subí a un taxi, sabiendo que no tenía nada de dinero y que tendría que correr unos instantes después.

le dí las direcciones al chofer antes de que arrancara, derecho a la derecha el parque y punto. cuando comenzamos a avanzar, la camioneta de atrás, roja casi como la sangre, nos mentó la madre con el claxon, el taxista sacó una pistola de la guantera y creí que iba a perseguir al idiota que pitó sólo porque lo retrasamos unos segundos, pero se volteó y me apuntó a la cabeza.

- ¡cáite orita con el varo!- aclaró su garganta discretamente y dijo: ¡no tengo tiempo para mamadas!

tardé casi una hora en convencerlo de que no traía dinero, que al abordarlo planeaba bajarme rápidamente y huir, internarme en el parque para esconderme y luego correr a mi casa cuando estuviese seguro. me registró en un callejón hasta que no quedaba duda alguna; lo único que traía eran; mi boleto del metro y dos pesos para el trolebus.

me lanzó una ultima mirada, como de perro asesino a punto de atacar, abrió la puerta, miró al frente, se aferró al volante y agregó casi como resignado: ¡bueno cabrón! ojo por ojo. ¡ahora no te llevo puto!

domingo, agosto 20, 2006

verdad cero

al final. ella bailaba con ella. uno decide con qué se queda. ella se fue a dormir. pero qué pasa cuando uno no decide nada, simplemente no hay opción. los ojos se secan y las uñas siguen creciendo hasta convertirse en una especie de escultura barroca. no hay espacio que llenar. en cuanto uno comienza a respirar; la vida se va imponiendo. horror vacui. como lentamente creemos crecer, en realidad estamos cada vez más cerca de ser tragados por la luz. bailaban sin saber que lo hacían, en sueños que una estaba a punto de borrar de su memoria. esa estúpida luz que crece y crece y es la única salida. sentí una fuerte opresión en el pecho. hasta para aquellos que creyeron que se iban a quedar, al final solamente dejamos un par de palabras que se olvidan a pesar de que nadie sabe que estamos olvidando. qué.

normalmente, los puntos suspensivos son los que tienen la última palabra...

viernes, agosto 18, 2006

blvd. puerto aéreo

sé que no es sano revisarlo tantas veces.
las sorpresas se dan, en cuanto menos te lo esperas, y...
pablito perdió el martillo.
vomité, todo el aire fluía como nunca antes.
sentí que me perdía, cuando en realidad sólo estaba creciendo un poco, casi nada.
y tánto preámbulo no sirve de gran cosa.
¡caramba! ¡que buen tequila! ¡que lástima que se nos cayó todo al suelo!

hay que ponerse serio



que tranza la banda? estuve viendo los blogs de la banda en general y me dí cuenta de que el mío está muy rosa (por eso subo esta foto que contrasta bien machín).

sólo quería decir eso, pero ya que subí la entrada, la ví muy pequeñita y decidí seguir escribiendo.

pero en realidad no tengo nada que escribir...

mi teclado está lleno de migajas por dentro y truena con la tecla de espaciado.

viernes, agosto 11, 2006

maya muerto opina mal

caen pedazos de verdad por todas partes
no quisiera regodearme

mueren las pulgas en medio del baño
no pude venir ayer

si traigo mis cadenas
mis huesos no resisten más

pérdida de memoria absoluta
no me importa quién

¿voy o vengo?
buenas noches mamá

jueves, agosto 10, 2006

sudor-almohada

qué carajos haces escribiendo sobre mí
preguntó el teclado

y mejor me dediqué a borrarle una por una las letras que no venían de fábrica

los lunes son tristes cuando el perro del vecino canta boleros.

qué carajos haces borrándome tus huellas
preguntó marcela

y creí que las borraba con mis labios que tibios se posaban sobre su piel

los martes son bellos, cuando mi abuela pide pizza (2x1).

qué carajos quieres
preguntó mi padre

y me olvidé por completo de buscar mi mesada desde ese día

los domingos llegan demasiado pronto. los domingos.

lunes, agosto 07, 2006

de subir a bajar de nuevo

a veces hay que resucitar a los muertos para que nos digan que hacer, el pedo es que, después de mucho tiempo de haber fallecido, ya no se les entiende chido.

mi abuelo dice que nunca vuele a guadalajara por Iberia...

debe saber, tenía una agencia de viajes.

domingo, agosto 06, 2006

...

a veces prefiero quedarme callado...









hoy no

fábrica de besos tenues

gracias mi preciosa estrella por venir a tocar canciones inéditas.
tenía ganas de verte pero está nublado.
la luna saldrá mañana.
vacaciones cortas para ella (te necesitamos).
aves dormidas que caen.
no maneje cansado.