martes, octubre 27, 2009

breve historia en 10 partes del futuro de la humanidad.

lo primero que hay que saber cuando se entra a la carrera de letras es que si uno se corta las uñas de más no puede escribir en un teclado convencional de computadora, y menos en una olivetti, aunque no sé si todavía están prohibidas por el gobierno, que todo prohíben menos beber alcohol del 96, por cierto, mi abuelo antes de morir me dijo: "hijito, rocky, amor de mis amores, nunca hagas un chiste que tenga relación con el alcohol del 96, son malísimos" lo decía porque era un borrachazo, pero se le sigue queriendo. más ahora que ya no se bebe mis coñács. regresando al tema principal del post... ¿qué onda con la gente que usa lentes oscuros cuando es de noche? ¿qué onda con la gente que sigue escribiendo obscuro? no, no en negritas babas... ash.

bueno, como ya mencioné al abuelo y es el cliché especial del blog y la verdad a sirako y a sus lectores no les gustan los clichés vamos a inventar una historia así súper nueva para compensar:

la verdadera historia del hombre sin cabeza que era aparte invisible y que por si fuera poco tenía poderes mágicos y una novia lindísima con la que no podía casarse porque eran de distintas sociedades (ella era rica pues, y él también, pero hizo su fortuna en la televisión y a la familia de ella se le hacía muy vulgar eso, y además eran judíos y él, pobrecito, era católico pero de los que no practican su religión así machín y terminan pasando la eternidad en el infierno nomás por no aplicarse chido, pero que van a misa en las bodas y cuando se muere alguien cercano y comulgan sin haberse confesado pero eso les hace el paro no sé bien como y se sienten bien en la vida y todo eso) que se ganó la lotería dos veces seguidas y que hizo un pacto con el diablo para ser inmortal pero el diablo se arrepintió y terminó regresándole su alma porque de todas formas se iba a ir al infierno (como vimos en el paréntesis anterior) y la historia de su ayudante y mano derecha que se hacía llamar de un modo extravagante pero realmente no le importaba a nadie... o la historia con el título muy largo y mamón e imposible de recordar:

bien, querido lector, ésta historia no es una historia normal, no comienza como todas con el principio ni termina por el final. empieza por el medio pero de otra historia y nunca termina, tampoco se desarrolla pues es una historia plana, pero no es tan tan plana como las tablas. es, digamos una historia plana pero del tipo plana de tablas de multiplicar... vamos allá:

el caso es que estaba sentado debajo del agua (era muy fan de las ranas) y se ahogó, pero no se murió, es como cuando alguien le pone a uno las manos sobre el cuello y ese uno exclama: ¡me ahorcaste! (es muy común escucharlo entre niños chiquitos insoportables que vienen a embarrarle a uno (otro uno) la pierna de chocolate o esas cosas que comen los niños de hoy en día como cheetos acid-cola o doritos úlcera rectal o takis fisura anal o cualquier fritura multicolor llena de ácido cítrico que a más de uno le saca las lágrimas a la hora de hacer popó. el ahogado, que es nuestro protagonista pero no lo sabemos todavía porque nos hacemos como si él pudiera vernos y no queremos arruinar las sorpresas que nos deparan sus aventuras y qué tal que tiene pánico escénico o algo peor como diabetes o influenza y nos estornuda en la cara de nervios y válgame dios, pero qué necesidad, para qué tanto problema.

se nos perdió el protagonista, probablemente vaya en aquella ambulancia o en aquella otra. a quién se le ocurre meterse a nadar a la mitad de un hotel en llamas; tanta ambulancia no ayuda a la concentración. hablando de concentración, nuestro protagonista es un héroe de la concentración, y es que se dedica a la venta de jugos en polvo y de vitamina c con sabor naranja, cereza y mandarina.

digamos, querido lector, que en el tiempo que transcurrió de un golpe de tecla en el enter al otro golpe de tecla en el mismo enter pasaron en realidad 15 días, y con la ayuda de un detctive privado marca animatrix o sam spade, encontramos al protagonista dictando una conferencia magistral, en una universidad londinense, a un montón de jóvenes despistados, ateos todos ellos, con bigotes anaranjados y dedos amarillos por tanto tabaco.

-el problema actual- dice nuestro protagonista, que a partir de ahora llamaremos harry "el sucio" poter -es que a los malditos blogueros les da igual poner un guion largo que un guión corto, no se vale.

tiene razón, pero que no cunda el pánico, y que no cunda nada porque es muy feo. por ejemplo nosotros los chilangos que vivimos en una zona donde cunde todo lo que puede cundir, como la contaminación y el hampa nomás por poner un ejemplo, nos la pasamos remal, bueno, unos se la pasan rebien porque consumen todo tipo de drogas, pero qué tal que un día ya no hay drogas y qué va a pasar, nomás imagínense, revolución o suicidios en masa o ambos...

propongo que se haga más y más literatura que hable del sudor de las nachas, está completamente en el olvido y nadie lo toma en cuenta ni para hacer rolitas de pop.


domingo, octubre 11, 2009

¿por qué los fines de semana no son gratis en la compra de un mac trío?

padecemos de una crisis por exceso imaginación porque quienes se aprovechan de mi crisis no me aumentan sueldos pero siguen viajando a europa los fines de semana... siguen sufriendo mi crisis, bajándome sueldos para pagar la suya. pero también es falta de imaginación...

en mi casa (que suele ser tu casa, no por formalidades sino porque ahí duermo cuando no te das cuenta) entrenamos hormigas. todo nació en una tremenda invasión de hormigas en la cocina y en el cuarto de mi mamá. al parecer los chochitos homeopáticos que le recetaban a su amante, eran sólo chochitos de garibaldi (el pan, no el de los mariachis y finales de películas locas). las hormigas se dieron cuenta de la estafa e indignadas fueron a recoger chochito por chochito y a llevarlo de vuelta al consultorio homeopático de tu familiar favorito. ya en el consultorio, bebieron cuanta sustancia se les puso enfrente, saquearon la caja y se fueron a la farmacia de al lado, comieron vitaminas como locas y al final tenían tanta energía que se metieron al gimnasio a comerse y inyectarse los energéticos y anabólicos, respectivamente. hicieron horas de ejercicio y olieron a nalga sudada, salieron a las calles, parrandearon lo que quisieron y se sintieron solas.

volvieron a la casa, por el amor, por el calor hogareño, por los pasteles que les preparaba mi abuelita bigotona. pero al regresar a la casa, eran unas hormigotas de kilogramo y medio cada una, y todos sabemos que unas hormigotas así son bastante útiles por aquello de que pueden cargar su propio peso diez veces y las hormigas hembras cargan más porque sienten que están gordas y es el negocio más bonito del mundo después de la crianza de piojos para hacer masajes a gente peluda como cierto bloguero famoso...

dejar que las hormigas lo cargaran todo, nos solucionó la vida, nada de ir al súper porque van ellas, no necesitamos gastar en nada porque todo se lo roban y nuestra crisis está solucionada, ni siquiera necesitamos dormir porque tenemos miedo a que nos coman.

noticias de última hora, segundos antes de publicar este post, las hormigas nos dejaron, pero tengo muchos ahorros así que soy rico de aquí al jueves, es quincena!!! bueno al viernes.