jueves, septiembre 23, 2010

esta entrada va dedicada a todos los artistas porno

a veces la vida sí es bien bonita, otras nel, pero qué importa. o sea, a mí me vale madres, casi todo, es como bailar chachachá encuerados. no es cierto, eso qué.

la cuestión era otra, uno no se puede poner a limpiar sus zapatos si no hay tiempo para hacerlo, pero, ¿qué coño es el tiempo? yo lo describiría como el período que transcurre entre que uno se la jala y se queda dormido, o todo lo que pasa adentro de una rola de pop español. 

¿saben qué me gusta? el té verde. y el té de jasmín. deberíamos tomar té todo el tiempo. 

tienes razón, ya no me caes chido. 


sábado, septiembre 18, 2010

son las seis de la mañana. vete a dormir.

en la ciudad de méxico hay muchos pordioseros, piden, roban, piden y exigen... hay algunos que se visten bien y tratan de convencerte de son buena onda y que los acaban de violar seis jaurías de perros en celo y que necesitan 45 pesos para comprar una pomada contra las hemorroides, que su hija se está muriendo y necesitan para medicinas o para la cajita donde la enterrarán. hay pordioseros agresivos que golpean en los tubos del metro, hay pordioseros que se tiran con cara de locos en las escaleras de los bancos y otros que cazan comida junto a los puestos insalubres de tacos de suadero.

la primera vez que te estiran la mano no sabes qué hacer. generalmente eres un niño y otro niño se te acerca para pedirte tu cocacola o un dulce, un juguete, lo que tengas. si estás con un adulto les hace: "shu shu" y se van, aunque si el adulto trata de darte una lección de cristianidad y buenos modales sólo te dice: "hazte para acá sirakito, éste es un apestado".


después de años de ser rechazados, unos generan trucos nuevos como el clásico que se lanza debajo de los coches arriesgando la vida para pedir pa'l chesco o el otro clásico que se acuesta en vidrios con el torso desnudo lleno de musculitos, con las costillas marcadas, negros por la mugre, hediondos a pegamento de pvc, a resistol cincomil y a thiner, a éstos quienes les dan, les dan por miedo. 

con letanías que invitan a la ternura como:  "cuide a sus hijos para que no terminen como yo" o "yo no les vengo a robar, sólo le exijo que me dé dinero o violaré a su esposa, a sus hijas, y las hijas que nazcan producto de esa violación" y con otras chuscas y amenazantes como "¡esto es un asalto! a su corazón... así que saquen todo lo que traigan antes del infarto putos. hijos de la chingada, ya se los cargó la verga"

todo tipo de pordioseros son parte del paisaje de la ciudad de méxico, te piden dinero en la calle, en el transporte público, en los restaurantes, en la iglesia vestidos de monaguillos con una mirada de "si me da más de 40 pesos, el padre abusará 1 minuto menos de mí" todos asumiendo que su vida es peor que la tuya y la de todos tus amigos, conocidos y seres queridos, con una mirada que inspira más repudio que misericordia.

la gente trata de ignorarlos, pero siempre hay algún incauto que cae en sus trampas, cada 2 o 3 minutos. la premisa siempre es la misma, si hay alguien que les dé, seguirán pidiendo. y siguen pidiendo y cada vez son más. vestidos de payasos, de policías o de viene-vienes, los pordioseros son uno de los peores males de los que sufre esta bellísima ciudad, llena de autos último modelo, edificios enormes resplandecientes de oficinas y cubículos, tiendas de ropa hecha en tailandia y restaurantes al aire libre con barra de sushi o tacos de rib-eye. afean el paisaje; no hay más. incomodan a las señoras con altos peinados y al ejecutivo que trata de zambullirse su pastel de chocolate afuera del estar-bocks igual que incomodan a los pobres pasajeros del metro que, aparte, tienen que fletarse el popurrí de algún vendedor con síndrome de mevalevergaelprójimo que trae seis amplificadores ingeniosamente ocultos en su mochila, chamarra, zapatos y en el sombrero y que, ingenuamente, cree que mientras más alto y distorsionado sea el ruido que emana de su disfraz de robot musical, más atractivo será para la plebe el disco en cuestión, que puede ir desde la música más bella del mundo (yanni y andrea boccelli) hasta la cumbia del amor covereada por el artista de telenovela en curso. que dios nos ayude (lo estoy retando, pero dicen que es medio sordo). 
la mañana del viernes me encontraba en las afueras del metro la raza. el olor a canela y leche mezclados con el zumbido de moscas de fruta me invitaron a acercarme al puesto de jugos más bello del universo. compré un licuado de mamey. grande. la leche y el mamey eran de la época de salinas de gortari. mi licuado sabía a queso gruyer con popó gruyer, el color no era mamey sino cáscara de mamey. — por todos los cielos— pensé — este licuado sabe a la cola de una prostituta que no se ha bañado en 6 años y no ha parado de trabajar con borrachos y curas recién retirados, mejor regreso a hacérsela de jamón al gorila apestoso que me preparó el licuado... 

después de una breve ojeada al empleado del puestillo que me miraba con odio y con su expresión de "si reclamas eres hombre muerto" decidí alejarme sin hacer el numerito y asumir que me habían asaltado por enésima vez —qué más da; más historias que contarle a mis nietos, tan impresionables ellos—. y decidí que lo más sano era depositar ese licuado en un contenedor de deshechos radiactivos y llevarlo al sol cuanto antes para que fuera destruído. en eso, un niño con unos ojos apagados y tristes me jala del pantalón y me dice: — siñor, ¿no me regala una moneda para un taco? yo pensé de inmediato: —aléjate de él, te está ensuciando tus pantalones cholos y además, ¿quién come tacos a esta hora? le dije que no tenía dinero y di dos pasos hacia el lado contrario. de pronto una luz iluminó mi rostro, regresé los dos pasos que había andado y le dije: —pero te regalo un licuado de mamey.

y bueno, no me agradezcan, el niño ahorita debe ser un cadáver apestoso emanando pus y radiación que, seguramente está carcomiendo a sus padres pordioseros que lo pusieron a pedir dinero desde tempranito en la mañana. ¿qué mejor buena-obra del día que empezar asesinando a un pobre incauto limosnero?