lunes, julio 18, 2011

viernes, julio 15, 2011

por culpa del adiós tenemos una suerte de no saludar a nadie.

en la madrugada estaba pensando en una historia, algo sencillo, propio de una película hollywoodense, no sé cómo pasé de idear escapes en automóviles último modelo, a escribir esto:

a veces me dan ganas de escribir. de ser el que no le hace caso a nadie en la oficina porque teclea y teclea, pero ya existe facebook, twitter, skype, desde hace mucho.y google+  que no entiendo. no sé, prefiero pararme de la silla y gritar. bailarles a todos los demás, llamar su atención, correr afuera y enseñarles que hay sol, luz, o como hoy, un poquito de lluvia.


me gusta correr a la montaña, está cerca, lavarme los dientes con agua de río y con la cola de una ardilla.


ahora me olvidé de lo que quería escribir, y se convirtió en un post aburridísimo sin chistes de caca, penes o absurdos irresponsables.

buenos días.