jueves, marzo 29, 2012

ayer fui al concierto y me la pasé incre, we.

a veces no nos parecemos a lo que somos, y a veces no somos lo que parecemos, todo es cuestión de perspectivas. cerca o lejos, como en plaza sésamo, sin darnos cuenta desde siempre hemos estado aprendiendo de cómo funciona la vida misma, pero al mismo tiempo parece que nadie entiende nada, ¿de qué se trata todo esto? si vinimos desde hace tanto al mundo, para qué carajos seguimos luchando, para estas fechas todo debería ser más sencillo! menos hijos, menos drogas, menos amor, menos religión, menos de todo y más de la vida, más sexo, más baile, más música, más arte, más arte y más arte. 

pero las multitudes se reúnen en torno a propuestas vacías, tanto de emoción como de contenido, la música y el cine cada vez nos dicen menos, y estamos allí coreando canciones arrítmicamente, recomendando efectos especiales que nutren nuestras pupilas de chatarra. no tenemos ojos para criticar a nadie, ni para despedazarlos, ni para medirle el agua a los camotes, no sabemos nada, no entendemos nada, no somos nada. 

el problema es que nos conformamos con poco, y aprendemos a vivir en carencia, sabemos siempre que nos falta algo, pero nunca sabemos qué es, ¿por qué carajos no buscar? el problema de las nuevas generaciones es que nosotros y nuestros padres, los estamos enseñando a contentarse con ese vacío, o en el peor de los casos, hay quienes lo llenan con religión....

pero no nos enfoquemos en esos casos perdidos que creen en viejecillos barbados y enviados especiales con nombres horribles, que de ellos es el reino de los cielos (en competencia con aeroméxico), sino en los otros casos perdidos, que acuden en masas a conciertos, expectantes, hambrientos, buscadores... ¡con qué poco se conforman, ay, estas pobres almas en desgracia! ¡con qué basura intentan alimentar sus ya pútridos espíritus anoréxicos, abúlicos, en coma!

con lo que sea, si no lo dicta el radio, lo dicta alguna revista o, peor tantito, un blog, una publicación irreverente en internet, elaborada por gente más vacía que los lectores, nos recomiendan,eye candies y pop disfrazado de rebeldía. con qué cara, pregunto, pueden guardarse empresas como OCESA, 10 milloncitos de pesos por evento, cuando, lo que se nos ofrecen es basura, basura pura, y nada más. 

mientras sigamos admirando a agrupaciones de pseudo-músicoscon peinaditos ridículos que siguen repitiendo fórmulas y tocando en 4/4 los mismos acordes una y otra vez durante canciones enteras, de 5 minutos, mientras sigamos asistiendo a conciertos en donde la música es lo menos importante y las bocinas revientan por el exceso de bajos, los acordes de la gutarra se pierden, y el rebote del sonido hace del conjunto de sonidos algo inaudible, y lo peor, mientras sigamos aplaudiéndolo y gritando como enfermos poseídos a todos esos inmaduros sin talento que se suben  los escenarios e interpretan las más pobres repeticiones de lo qu algún productor les hizo en sus discos, mientras sigamos satisfaciendo nuestras necesidades espirituales con basura, seguiremos confundidos, gritándole a la masa informe de ruido de la que formamos parte, emocionándonos por las peores tonterías y coreando frases sin contenido, sin sentido, nuestras vidas seguirán siendo igual que nosotros intentando bailar lo que no entendemos porque no nos dice nada; ridúculos.