domingo, febrero 05, 2017

llevo 7 años dando clases en primaria, y, este mes, por primera vez un niño se hizo caca en mi salón.
fue bastante discreto (al menos eso creyó) y yo tremendamente torpe para manejar la situación.

sólo estaban él y el niño de 7 años que dibuja muñequitos satánicos con más detalle del que yo mismo podría darle, son una buena pareja, se quedan en la tarde una hora los martes, a veces también se queda Pablo, reencarnación de Pollock, que disfruta más de la pintura que todos mis amigos pintores juntos y revueltos. esta vez no vino Pablo, los otros dos son bastante tranquilos e independientes, es mi clase de la tarde más tranquila.

el pequeño estaba dibujando un oso robot malvado de un videojuego que lo tiene hipnotizado, fanatizado, embobado, traumado, no sé cómo describirlo. unos minutos antes se había comido su lunch, le dije "eres muy inteligente" y me respondió que el inteligente de la familia, era su hermano mayor, Luis, de 4to.

mi otro alumno, (el de 2do) estaba dibujando la portada de un cómic, algo sobre unos personajes en lego "las aventuras del policía equis y el ladrón ye" picado, como siempre, se quedó parado a un lado de la mesa, dibujando, pero unos minutos después, dejó de dibujar, miraba la hoja y en el rostro se adivinaba la tensión.

unos minutos después, se fue al baño, arrastrando la pierna izquierda y con cautela. cuando volvió, olía a caca seca y seguía arrastrando la pierna. actuó con toda naturalidad como si nada pasara. me preguntó si ya había acabado su clase a lo cual respondí que no, quedaban casi cuarenta minutos. no supo qué hacer, me informó que los demás niños de la clase siguiente ya se estaban cambiando, entonces lo mandé a cambiarse. regresó 2 minutos después y dijo que de todas formas no traía la ropa de atletismo y se dispuso a trabajar, pero no podía, estaba pensando en la mancha de caca que quizás le escurría de los calzones y se le había embarrado por toda la pierna.

—¿estás bien?— pregunté.
—sí, sólo que no sé qué dibujar, de qué hacer la historia
—¿te duele la pierna? caminas chistoso

se puso nervioso un segundo, una ola de sangre le golpeó la frente y se puso a llorar.

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